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#DíaMundialdelosRefugiados – World Vision pone el foco en las crisis olvidadas de niñas y niños refugiados

NOTICIAS DE LA RED

World Vision pone el foco en las crisis olvidadas de niños y niñas refugiados en el Día Mundial de los Refugiados (20 de junio) y presenta el informe en español, «Niños con hambre y desprotegidos».

El hambre, la violencia y las tasas de mortalidad de las personas refugiadas aumentan en todo el mundo 

  • World Vision presenta el informe «Niños con hambre y desprotegidos: Los refugiados olvidados»
  • El 82% de los refugiados y desplazados internos no pueden satisfacer las necesidades básicas de los niños y niñas para sobrevivir, como la alimentación, la atención sanitaria o el alquiler
  • Uno de cada cuatro ha perdido a un miembro de su familia; casi la mitad de esas muertes se debieron a la COVID-19
  • La financiación para las familias de refugiados que luchan por sobrevivir se está desviando a la crisis de Ucrania

Un informe, presentado por World Vision, afirma que la vida de las personas refugiadas en once países de todo el mundo se ha deteriorado significativamente en los últimos dos años, especialmente para los niños y niñas.

El informe, titulado «Niños con hambre y desprotegidos: Los refugiados olvidados» encuestó a personas refugiadas y desplazados internos de países como Siria, Sudán del Sur y Venezuela y descubrió que el 82% no puede satisfacer las necesidades básicas que requieren los niños y niñas para sobrevivir, como la alimentación, la atención sanitaria o el alquiler. Más de un tercio de los encuestados (35%) informó de que sus hijos, que deberían estar creciendo, habían perdido peso en los últimos 12 meses.

Andrew Morley, presidente y director general de World Vision International, explica: «Los niños de países frágiles de todo el mundo se enfrentan a un aplastante tsunami de hambre, siendo las personas refugiadas y los desplazados internos los más vulnerables. Nuestro personal ya se encuentra en estos lugares y está respondiendo ahora mismo. Pero necesitan urgentemente más apoyo y financiación para continuar con este trabajo que salva vidas, mientras los precios de los alimentos se disparan y las comunidades se tambalean por los impactos mortales del cambio climático, los conflictos y la Covid-19”.

«Las historias individuales son desgarradoras, incluidas las que he escuchado de niñas y niños que huyeron de sus hogares en Venezuela, Siria y Ucrania, a menudo sumiendo a sus familias en una espiral de incertidumbre, hambre y violencia. En el Día Mundial del Refugiado, estamos al lado de todos y cada uno de los niños y niñas que se encuentran en esta devastadora situación, haciendo todo lo que esté en nuestra mano para garantizarles un futuro”.

La seguridad de los niños y niñas refugiados también está amenazada, ya que a muchos les resulta imposible acceder a los servicios que necesitan urgentemente. Con apenas un 4% de financiación para la protección de la infancia en todo el mundo, es el sector humanitario menos financiado. Esto ocurre en un momento en el que las necesidades aumentan. La mitad de los niños y niñas refugiados no tiene acceso a un refugio seguro y el 44% no tiene acceso a otros servicios de protección de la infancia, lo que supone un aumento del 13% respecto a 2021. Muchos niños refugiados y desplazados internos se están perdiendo la educación, junto con la seguridad y el apoyo de estar en un aula, y el número de familias que informan que no tienen los recursos para enviar a sus hijos a la escuela se duplicó entre 2021 y 2022.

«Durante la pandemia de COVID-19 las familias de todo el mundo se preocuparon porque sus hijos se quedaran sin educación. Pero esas preocupaciones duraron poco para muchos, ya que la mayoría de los niños y niñas de los países más ricos del mundo han vuelto a la escuela y a la normalidad. Desgraciadamente, para millones de niños refugiados, la educación es una fantasía del pasado, a la que quizá nunca vuelvan. En su lugar, muchos se enfrentan a una nueva realidad de matrimonio infantil y trabajo infantil. La injusticia es palpable», afirma Justin Byworth, director humanitario de World Vision International. 

El informe también revela que la salud se ha deteriorado para muchas personas refugiadas, y uno de cada cuatro encuestados informó de la muerte de un miembro de su familia en el último año. Casi la mitad de esas muertes se debieron a la COVID-19, ya que el acceso a las vacunas sigue siendo desigual. Los países menos ricos del mundo sólo recibieron el 1,4% de las vacunas disponibles desde que comenzó la pandemia, y los niños y niñas recibieron la mínima parte de esa pequeña cantidad.

«A medida que las naciones más ricas del mundo superan el COVID-19 y declaran que la pandemia es cosa del pasado, millones de personas desplazadas no pueden acceder a una vacuna y siguen corriendo un alto riesgo», añade Byworth. 

La ONG centrada en la infancia avisa de que, mientras las necesidades aumentan, la financiación se recorta, y le preocupa que la gran visibilidad del conflicto en Ucrania amenace con desviar la tan necesaria ayuda humanitaria de otros contextos en los que los desplazados forzosos luchan por sobrevivir.  Los donantes están reorientando los presupuestos de ayuda existentes hacia Ucrania, recortando fondos, cancelando subvenciones y aumentando el gasto militar. En marzo de 2022, Dinamarca anunció que reorientaba 2.000 millones de coronas (el equivalente a 279.780.140 dólares) de ayuda humanitaria destinada a algunas de las crisis de desplazamiento más acuciantes, como Malí, Siria y Bangladesh, para los refugiados de Ucrania. El Reino Unido ha reorientado hasta ahora 220 millones de libras esterlinas (276 millones de dólares) de ayuda para satisfacer las necesidades humanitarias inmediatas en Ucrania.

“Mientras el mundo tiende la mano, con razón, para apoyar a las personas refugiadas que huyen de Ucrania, instamos a quienes tienen el poder político a que den prioridad a las vidas de todos los refugiados y desplazados internos a nivel mundial, cuyas vidas siguen empeorando cada año», explica Byworth. 

«Tememos que los fondos asignados para apoyar a los refugiados en todo el mundo se estén desviando ahora a las personas que huyen de Ucrania; quitando ayudas alimentarias y de protección muy necesarias a los niños y niñas que luchan por sobrevivir en los campos de refugiados. Todas las personas refugiadas necesitan y merecen apoyo, independientemente del país del que huyan. Instamos a los donantes a que aumenten los fondos, en lugar de reasignar lo que ya se ha prometido, para que todas las personas refugiadas reciban el apoyo que necesitan», concluye Byworth. 

 

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