En España, la falta de ayudas a la crianza nos quita el sueño: somos uno de los pocos países de UE sin una ayuda universal para la crianza

INCIDENCIA

La Plataforma de Infancia lanza la campaña “La crianza nos quita el sueño”, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad y a los líderes políticos sobre la necesidad de promover una crianza digna para todas las familias, con las mismas ayudas que otros países europeos.

Madrid, 5 de septiembre de 2022. “En España, las madres y padres no duermen, porque no ven por ninguna parte las ayudas a la crianza que sí se perciben en otros países europeos. Esta falta de ayudas también le quita el sueño  a las niñas y niños que no pueden ir a una excursión porque se ha roto la lavadora o no pueden ir a natación porque ha subido el recibo de la luz” ha explicado hoy Almudena Escorial, responsable de Incidencia Política de la Plataforma de Infancia en el debate y presentación de la campaña La crianza nos quita el sueño, moderado por el periodista Rubén Regalado y en el que han participado Diana Oliver, autora del libro Maternidades Precaria”, Mónica de la Fuente, fundadora y CEO de Madresfera, y Ricardo Ibarra, director de la Plataforma de Infancia.

Que España invierte poco en infancia es una realidad que vienen señalando las organizaciones de infancia desde hace años. De hecho, la inversión presupuestaria de nuestro país en políticas de protección social de infancia y familia se sitúa en un 1,3% del Producto Interior Bruto, frente al 2,3% de media de la Unión Europea. “En España se asume que la crianza es responsabilidad de las familias, a diferencia de otros países europeos en donde se concibe como una responsabilidad social y del Estado garantizar los derechos de la infancia” ha añadido Escorial “Desde la Plataforma de Infancia pedimos una crianza digna en España con las mismas ayudas que otros países europeos”.

En Alemania, padres y madres reciben una ayuda de 219 euros al mes hasta que los niños y niñas cumplen los 18 años y en Croacia, las familias tienen 8 meses de permisos parentales parcialmente remunerados. Mientras que en España no existe una ayuda universal hasta los 18 años. Una medida que, según las organizaciones de infancia, es clave para luchar contra el aumento de la pobreza infantil en nuestro país que se ha producido en los últimos años.

Por ello, la Plataforma de Infancia propone una deducción fiscal reembolsable para todos los hogares con niños y niñas, y especialmente a los que no están llegando los beneficios fiscales. En este sentido, “Nos encontramos en un contexto inmejorable, ya que el Gobierno se ha comprometido a hacer una reforma fiscal para que el sistema sea más progresivo. También, ha anunciado una nueva Ley de Familias, por lo que el momento es ideal para incluir una ayuda a la crianza que aspire a la universalidad y que nos haga despertar a una Crianza Digna que nos iguale con el resto de Europa”, ha añadido Escorial.

En Dinamarca, muchos bebés van a escuelas infantiles financiadas con presupuestos municipales; al igual que en Portugal, donde el jardín de infancia es público y gratuito durante el primer año para todas las familias, o durante todo el ciclo para aquellas con rentas bajas. En España, con suerte, las madres y padres dependen de la buena voluntad de los abuelos para poder conciliar la vida laboral y familiar, ya que no hay plazas suficientes en las escuelas infantiles públicas para niños y niñas de 0 a 3 años y las privadas tienen un precio inasequible para muchas familias. Tampoco tenemos las mismas facilidades que las familias de otros países de nuestro entorno para acceder al teletrabajo o a la flexibilidad horaria.

“Desde la Plataforma de Infancia consideramos clave promover una crianza digna para todas las familias a través de ayudas universales para la crianza que ayuden a prevenir situaciones de exclusión social y pobreza infantil, que faciliten la elección de ser madres y padres, la conciliación real de familia, empleo y realización de proyectos vitales” ha añadido Escorial.

Para equiparar la crianza en España con el resto países europeos, las organizaciones de infancia piden también permisos parentales como tiene por ejemplo Croacia, donde las familias tienen hasta 8 meses de permisos parentales parcialmente remunerados para el cuidado de hijos enfermos. Estos permisos son diferentes a los permisos por nacimiento o adopción y permiten a las familias centrarse en cuidar de sus hijos o hijas ante las distintas necesidades que estos puedan tener.

Web de la campaña: www.plataformadeinfancia/crianzadigna

Compartir