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Más de 2.000 niñas, niños y adolescentes participan en el proceso de Infancia y pobreza de la Plataforma de Infancia

27 Feb, 2024 | PARTICIPACIÓN INFANTIL

Infancia y pobreza es el proceso participativo de la Plataforma de Infancia que tuvo lugar en 2023. Una iniciativa que tenía como objetivo conocer la visión de chicas y chicos sobre el impacto de las situaciones de pobreza y desigualdad en la infancia y la adolescencia. Poderse expresar y debatir a lo largo de este proceso ha resultado positivo para quienes han participado: 

“Nos ha gustado hablar sobre nuestros derechos y los temas que nos suceden día a día” 

A través de la voz y experiencias de niñas, niños y adolescentes se han recogido diferentes opiniones y propuestas para reducir la pobreza infantil y la exclusión social. En total han participado 2.218 chicas y chicos de 6 a 17 años.

“Nos gustaría seguir participando y hacer un megaproyecto sobre un tema de derechos con otros grupos de chicas y chicos para llevar nuestras ideas al Ministerio” 

Estos resultados dan lugar a una mirada amplia y diversa sobre las consecuencias de la pobreza y la desigualdad de oportunidades que existen en España. Las opiniones expuestas por chicas y chicos se organizaron en cuatro bloques temáticos sobre diferentes aspectos de sus vidas: ocio y cultura, salud, educación y bienes de primera necesidad 

Sobre el ocio y la cultura 

Las niñas, niños y adolescentes señalan que el acceso al ocio y la cultura presenta desigualdades sociales dependiente del nivel económico de las familias, siendo capaces de detectar situaciones de privilegio de las que gozan respecto a otras personas, entre otras cuestiones.  

“No todas las niñas y niños tienen oportunidades de ocio y cultura, nosotros en el rural tenemos menos que en las ciudades”. 

Dan mucha importancia a disfrutar del ocio y tiempo libre con sus amistades, independientemente de la actividad. 

“Nos divertimos con amigos y cuando es nuestro juego podemos cambiar y hacer nuestras normas”

Sobre la salud 

Las chicas y chicos que han participado en el proceso manifiestan un conocimiento de los recursos sanitarios existentes, diferenciando claramente lo que es público de lo privado. Y comparten la opinión de que el poder adquisitivo está relacionado con un claro acceso a un servicio de salud más rápido y eficaz (privado) donde las personas pobres no tienen prioridad respecto a las demás. 

“Hay dificultades con las listas de espera porque hay mucha y tardan en darte cita, también cuando estás en la cita médica, te toca esperar para entrar en consulta. Eso no pasa en la sanidad privada” 

Además, consideran que el acceso a los medicamentos o a los tratamientos de larga duración (muletas, fisioterapia, etc.) está relacionado directamente con la situación económica de las familias y que, efectivamente, las familias más pobres no pueden comprar medicinas. 

“Hay niños que no se pueden pagar medicinas o tratamientos para sus enfermedades porque sus padres no tienen dinero” 

Sobre la educación 

En este sentido, son conscientes de que el lugar donde se nace determina el acceso a la educación y las oportunidades de futuro. 

“En nuestro país creemos que no hay diferencias, en otros países creemos que no tienen el mismo derecho la educación, porque muchos niños y niñas tienen que trabajar en vez de ir a la escuela” 

En cuanto a los servicios, hacen mención constante a la importancia del comedor y del transporte escolar, por el coste económico que supone para las familias o por ser claves en algunos contextos geográficos. También se mencionan las actividades extraescolares o de refuerzo, los viajes y las excursiones, como algo a lo que no todas las niñas, niños y adolescentes tienen acceso, siendo consideradas como un “lujo”. 

“También hubo subida en los precios de los buses, por lo que las personas de la parte más rural de la ciudad tienen más dificultades para llegar a los centros escolares” 

Sobre los bienes de primera necesidad 

En este aspecto, son conscientes de que hay muchas niñas y niños que no tienen acceso a bienes de primera necesidad, piensan de partida en la pobreza en su forma más extrema asociada a países y contextos empobrecidos. Solo algunas opiniones expresan de manera clara las dificultades de familias en las que trabajan la madre y el padre para llegar a final de mes; o la situación más crítica que se vive en familias monoparentales, con bajos ingresos o en las que algún miembro tiene problemas de salud (física o mental) o alguna discapacidad. 

«Hay niños y niñas que pasan muchas fatigas. Yo conozco gente que no puede ni hacer tres comidas al día» 

Las niñas y los niños señalan como posible causa de la no identificación de situaciones de pobreza, el hecho de que en algunos casos se suelan ocultar estas situaciones por vergüenza, o por miedo de las madres y padres a perder la custodia de sus hijos e hijas, y por tanto se mantienen “invisibles”. 

“Muchas veces las familias no piden ayudas porque pueden pensar que les pueden quitar a los hijos e hijas, y por miedo, sobreviven como pueden” 

Las opiniones presentadas comienzan ahora su recorrido para ser tenidas en cuenta, incidir y poder formar parte de cambios y mejoras en las políticas de infancia y seguir avanzando en el pleno disfrute de sus derechos.

Consulta el informe Infancia y pobreza y conoce todas las propuestas de chicas y chicos

Te lo contamos también en imágenes:

Sobre la participación infantil y los derechos de la infancia 

La participación infantil y adolescente, además de un derecho reconocido, es un proceso de aprendizaje en el que niñas, niños y adolescentes toman parte junto a otras personas de su entorno sobre las cuestiones que les afectan para mejorar sus condiciones de vida individuales y colectivas. 

Además, se trata de una herramienta de justicia social y desarrollo que favorece y fomenta su identidad como ciudadanía de pleno derecho desde una dimensión individual y comunitaria.  

Si la infancia y la adolescencia conoce sus derechos y sabe cómo reclamarlos, puede contar con más recursos y habilidades para denunciar su vulneración y denunciar malos tratos o abusos. Por lo que la participación se configura también como una herramienta de autoprotección. 

Elevar la voz de los niños y niñas es parte del marco de trabajo de la Plataforma de Infancia que también, da efectivo cumplimiento a uno de los principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos del Niño: Participación Infantil. 

Por todo ello, a través de la estrategia La Infancia Opina, se recogen y sistematizan las opiniones, propuestas y demandas de los niños y niñas, fruto de los procesos de participación infantil. 

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